lunes, 22 de octubre de 2012

Lo Imposible o como una olaaa

LO IMPOSIBLE (2012)

Lo imposible es un producto, perfecto y calculado 100% Hollywood


Una épica historia de supervivencia, que arranca de forma impactante, una producción realmente impecable que consigue mantener vivo el pulso narrativo, brillante dirección, fotografía impresionante, efectos visuales que nada tienen que envidiar a cualquier producción de gran nivel. El producto acabado, parece salido de la factoría Spielberg.

Todo perfecto ¿no?

Pues ¡no!, precisamente ese es su defecto, Lo imposible es puro marketing, todo muy bonito, todo muy correcto, pero… ¿en qué se diferencia de uno de esos “potorros” que te ponen en la televisión después de comer?

La verdad, que en muy poco, Lo imposible es manipuladora, buscando el lagrimeo fácil, nos intenta mostrar valores como la superación, la solidaridad, el tesón o la emotividad pero con un reflejo de la realidad cero. Podría haberse centrado en la desolación de un pueblo, de sus hogares, de sus trabajos, de la tierra devastada y ¡no!, todo se centra en la “family pija”.

Lágrima fácil con una de las bandas sonoras más manipuladoras que he visto en el cine. Cine de “fast food”, de sacar lo máximo con lo mínimo.

FICHA TÉCNICA

TITULO ORIGINAL The Impossible

AÑO 2012

PAÍS España

DURACIÓN 107min.

DIRECTOR Juan Antonio Bayona

GUIÓN Sergio G. Sánchez

MÚSICA Fernando Velázquez

FOTOGRAFÍA Óscar Faura

REPARTO Naomi Watts, Tom Holland, Ewan McGregor, Marta Etura, Geraldine Chaplin, Oaklee Pendergast, Samuel Joslin, Dominic Power, Sönke Möhring, Olivia Jackson, Natalie Lorence, Nicola Harrison, Bruce Blain, Johan Sundberg, Teo Quintavalle, Jan Roland Sundberg

viernes, 19 de octubre de 2012

Amada Holiday

Qué hostil resultó la vida para Billie Holiday, ser mujer, afroamericana y artista en los EEUU previos a la Segunda Guerra Mundial supuso todo un viaje lleno de obstáculos y zancadillas. Billie Holiday reinó en ese contexto convirtiéndose en una de las artistas que más dinero ganaron en la década de los años cuarenta y cincuenta. Una época dura y racista en la que la segregación hacía difícil ser una chica negra que cantaba para los blancos de clase alta. Billie Holiday luchó contra ello toda su vida, pasó varias veces por la cárcel debido a su adicción a la heroína, sufrió un intento de violación cuando tenía diez años, por lo que fue ingresada en un reformatorio, y ejerció la prostitución antes de convertirse en una de las mayores estrellas del jazz.

Billie Holiday no aceptó ser la sirvienta de nadie, se negó a seguir los pasos de esa madre que la tuvo con trece años. Ella quería otra cosa y toda la vida luchó por ello. El camino estaría lleno de trampas, demasiadas. Una vida llena de injusticias, de malas decisiones, de muchos regresos a casa con la cartera vacía. También conoció la gloria y el tono de sus memorias no es el de una víctima. Holiday fue una mujer segura y con una voz personal capaz de trasmitir las emociones de un modo especial, penetrante.
Holiday también fue una de las pioneras de la canción protesta con la grabación en 1939 de Strange Fruit, una adaptación del poema que Abel Meeropol escribió después de ver las fotos de Thomas Shipp y Abraham Smith, ahorcados en árboles tras ser linchados. Los linchamientos eran algo habitual en el sur de los Estados Unidos. Entre 1889 y 1930 se estima que 3.724 personas murieron de esta cruel forma. No existía ninguna ley contra el linchamiento y este brutal método se ejercía con el beneplácito, o incluso la participación, de las autoridades en actos que contaban con público, muchos padres llevaban a los hijos a ver los linchamientos.
Strange Fruit habla de ello. "Árboles sureños cargan extraños frutos / Sangre en las hojas, y sangre en la raíz / Cuerpos negros se balancean a la brisa sureña", narra el poema de Meeropol. Una noche el poeta y la cantante se conocieron en el Café Society de Nueva York, un local muy liberal e igualitario en temas raciales. Holiday se enamoró de la canción. "Cuando me mostró el poema, yo no lo podía creer: expresaba todas las cosas que habían matado a papá". El padre de la artista falleció después de deambular de hospital en hospital sin que nadie le atendiese por ser negro.
Holiday y Meeropol trabajaron durante tres semanas en adaptar el poema. "Me esforcé infatigablemente porque no estaba segura de saber transmitir a un público de lujo todo lo que significaba para mí. Tenía miedo de que no gustara", escribiría Holiday en sus memorias. Cuando interpretó la canción por primera vez, la cantante era un manojo de nervios. El Café Society de Nueva York era el local más liberal de Nueva York, un sitio donde la gente era tratada de igual modo al margen de su raza. La luz se apagó y solamente un pequeño halo de luz blanca iluminaba el rostro de la vocalista. Holiday puso todos sus sentimientos en la canción y cuando terminó se hizo el silencio. Los temores de fracaso se ciñeron bruscamente sobre la intérprete. "Luego una sola persona comenzó a batir las palmas, nerviosa. Y de pronto todos estallaron en una salva atronadora de aplausos", recordaría Holiday.
A pesar de la calidad de la canción, Columbia rechazó grabarla por ser demasiado arriesgada. Commodore Records sí se atrevió y 'Strange Fruit' fue un éxito de ventas, el mayor éxito de la carrera de Holiday. También fue su emblema y una de las primeras canciones protesta, un grito contra el racismo que todavía azotaría la igualdad en EEUU durante muchos años.
Fuente: Cadena SER

lunes, 15 de octubre de 2012

El Lobo que Gran Turrón

INFIERNO BLANCO (2011)


Una película vacía, sin ningún aliciente, una sucesión de historias ridículas, en el que el lobo es una excusa sin apenas importancia o contenido. El director desde que empieza la película, nos quiere deprimir con su punto de vista profundo de la vida, lo que te cabrea todavía más, ya que si te planteas ver una película de aventuras no quieres que te intenten vender un rollo sin pies ni cabeza, con mucha voz en off. La historia es tan ridícula, que te da la risa por no cortarla desde la mitad de la película.

La ignorancia sobre la naturaleza y los animales es tan increíble que los lobos parecen tigres. Se supone que el protagonista es un consumado y duro cazador, pero parece un “pringao” con cara de susto, sin espíritu ni inteligencia, mientras que los lobos se comportan como criaturas infernales dotadas de inteligencia y razonamiento, lo que es penoso.

En definitiva que lo voy a dejar, no sé que hago a estas horas escribiendo sobre una película PATETICA.



FICHA TÉCNICA

TITULO ORIGINAL: The Grey
AÑO: 2011
DURACIÓN 117 min.
PAÍS EEUU
DIRECTOR Joe Carnahan
GUIÓN Joe Carnahan, Ian Mackenzie Jeffers
MÚSICA Marc Streitenfeld
FOTOGRAFÍA Masanobu Takayanagi
REPARTO Liam Neeson, Dermot Mulroney, James Badge Dale, Frank Grillo, Nonso Anozie, Dallas Roberts, Joe Anderson, Ben Bray, Anne Openshaw

domingo, 7 de octubre de 2012

Bond James Bond

En 1952, Ian Fleming antiguo miembro de los servicios de inteligencia británicos durante la II Guerra Mundial publicó 'Casino Royale'. Había dado con el invento del siglo: un personaje que pasaría a ser uno de los espías más representativos, amén de rentables, de la historia del cine, en esa novela aparecía por primera vez ese nombre, James Bond, pero no fue hasta diez años más tarde cuando "pusimos cara" a ese agente en la gran pantalla. Una cara que ha sido cambiando a lo largo de los años pero que siempre ha mantenido la esencia de galán, Martini en mano, con "licencia para matar".

El 5 de octubre de 1962 se estrenaba en Londres 'Doctor No'. Aunque en principio el papel de James Bond era para Patrick McGoohan, la primera adaptación del personaje fue protagonizada por un joven Sean Connery, un completo desconocido entonces. Tras él vinieron George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig y sus correspondientes 'chicas Bond': desde Ursula Andress a Eva Green pasando por Kim Bassinger o Halle Berry que, a diferencia de los actores, no suelen aparecer en más de una película.

Durante la Guerra Fría, los comunistas eran los claros enemigos del agente. Ahora, los terroristas internacionales son su principal preocupación, tanto en la gran pantalla como en los videojuegos. Así, la saga se ha ido adaptando a la actualidad.

Con David Craig, James Bond cambió. El agente ya no bebe Martini con vodka sino cerveza y los más expertos en el personaje aseguran que se ha vuelto más oscuro y rudo.

Cincuenta años y 22 películas después, el agente 007 sigue más vivo que nunca. El próximo 23 de octubre (el 31, en España) se estrenará 'Skyfall', la próxima entrega del personaje en la que Javier Bardem hace de malo y de la que este viernes se ha presentado su banda sonora a la que pone voz Adele.

Fuente: Cadena Ser





viernes, 5 de octubre de 2012

Dylan, el portavoz de una generación

The Freewheelin’ Bob Dylan (1963)


En abril de 1962, Dylan inició las sesiones de grabación de su segundo álbum (cuyo título provisional era Bob Dylan’s Blues) y cuando en diciembre de ese año se fue a Inglaterra, lo había dado por acabado. Sin embargo, el contacto del artista con la escena de los clubs de folk británico le inspiro a componer “Girl From The North Country” y “Bob Dylan’s Dream” basadas respectivamente en los arreglos de las canciones tradicionales inglesas “Scarborough fair” y “Lady Franklin’s Lament” del guitarrista y cantante Martin Carthy.

A su regreso a casa, Dylan consideró que algunas de las canciones que había grabado para el álbum se le habían quedado pequeñas tras la experiencia y lo renovó para incorporarle nuevo material.

Las sesiones de grabación finalizaron en abril de 1963, y The Freewheelin' Bob Dylan (como finalmente se tituló) se lanzó al mes siguiente. El álbum representó un avance artístico asombroso en relación al discreto debut del artista , que sólo incluía un par de canciones propias, pero lo más importante es que mostraba un crecimiento espiritual. En vez de viejas canciones presentaba temas que trataban sobre preocupaciones de una época cada vez más agitada.

Alrededor de esas piedras angulares épicas como son “Master of War”, la apocalíptica “A Hard Rain´s a Gona Fall” y “Blowin´in The Wind” canción que uno o dos meses más tarde, Peter Paul and Mary convirtieron en un hit del pop, y que, más que cualquier otra, hizo célebre a su compositor The Freewhellin’ Bob Dylan reveló la existencia de una nueva gran voz de lo que se dio a conocer como canción protesta.

Dylan estaba a punto de convertirse en el portavoz de una generación.

Fuente: 100 años de música.

domingo, 30 de septiembre de 2012

10 Cosas que no sucederan cuando llegue el fin del mundo en diciembre


Así a lo tonto estamos consumiendo 2012 y el mundo sigue girando. Los mayas nos habían advertido de que algo malo pasaría, pero como no se refieriesen a un incesante deterioro de la calidad de vida y las condiciones laborales, todavía estamos por descubrir qué es eso tan malo que tiene que pasar en los meses que quedan. El cine, eso sí, nos ha ido dejando durante las últimas décadas algunas pistas de cómo será el fin del mundo a través de uno de sus géneros más carismáticos: el cine de catástrofes que siempre ha contado con una serie de tópicos que toca recapitular.

Todo empieza en Estados Unidos
Las catástrofes vienen a ser como la quiebra de Lehman Brothers: empiezan en Estados Unidos y luego ya van dinamitando el resto del mundo. Ya sea en plan masivo con alarde de fuego y destrucción o más sutil, de modo bacteriano o similar, lo que es seguro es que en Norteamérica será donde la tragedia se masque por primera vez. El resto del mundo irá después, y además tampoco ofrecerá nunca ninguna solución.

El Coliseo, la Torre Eiffel y (inserte monumento norteamericano)
En caso de catástrofe de tipo violento, como una invasión extraterrestre con armamento pesado, lo primero en caer serán los monumentos más representativos. Por parte estadounidense, puede ser la Estatua de la Libertad, el Capitolio, la Casa Blanca o algún rascacielos neoyorquino. La destrucción del resto del planeta se resumirá en la destrucción de la Torre Eiffel y el Coliseo, con la posibilidad de incluir el Taj Mahal como toque exótico.


El científico ya lo advirtió, pero no le hicieron caso

Ya sea escuchando una lejana señal del espacio o con un cálculo matemático, siempre hay un humilde científico que se había adelantado a la catástrofe. El hombre, con muchas papeletas para ser el protagonista de la cinta, intenta advertir a las autoridades, pero termina topando con la burocracia y con los militares. Una vez sea escuchado, jamás dirá un te lo dije, sino que será constructivo y se unirá al gabinete del presidente.


El militar no quiso escuchar al científico, pero propone otra solución

Seguimos la saga de personajes obligatorios con el militar de alto rango que forma parte del equipo de consejeros del presidente. Apoltronado en su cargo, nunca confía en lo que un científico barbudo pueda decirle y no dará marcha atrás hasta que la evidencia le obligue. Una vez reconocido el problema siempre planteará una solución que incluya la pérdida masiva de vidas humanas o el uso de armamento nuclear. Intentará apartar al protagonista de la primera línea de acción y le mirará por encima del hombro a la menor oportunidad.

El Presidente, un ejemplo para todos
La máxima aspiración del científico/protagonista en un principio será llegar hasta el Presidente para contarle lo que va a pasar, así como el modo de remediarlo. El Presidente (de Estados Unidos, se entiende) es sabio, reflexivo y sabe elegir la mejor opción, pese a que en algunas ocasiones pueda estar equivocado o mal aconsejado al principio. En algunas películas como Independence Day, el Presidente además liderará la resistencia humana encargándose personalmente del problema, aunque este extremo no suele darse a menudo.


Las catástrofes sirven para unir

Obligatoriamente, el protagonista comenzará el film con una situación de ruptura con alguno de sus seres queridos. Puede ser su pareja, su padre o su hijo, pero siempre habrá un distanciamiento que nunca debería haber ocurrido. La catástrofe y la masiva destrucción planetaria al menos servirán para que nuestro héroe pueda terminar la película reencontrándose con esa persona con la que había perdido el contacto hace tiempo. Y todos contentos.

Más vale maña que dinero y tecnología
El protagonista (sentimos hablar siempre en masculino, pero suele ser así) forma parte de un equipo simpático y variopinto de gente con aspecto estrafalario, gran relación de compadreo y una sabiduría que trasciende a la humilde tecnología que maneja. Puede haber un equipo rival (por ejemplo, en Twister) con una financiación mucho mayor y con cierta titulitis, pero carente por completo de talento.

Si hay que gastar, se gasta

Esto, que en la teoría tiene todo el sentido del mundo, habría que verlo en la práctica. Todos los países del planeta (liderados por Estados Unidos) se ponen de acuerdo para financiar como sea el proyecto que salvará a la humanidad. Suele ser habitual incluso hacer alardes de medios, ofreciendo al inventor del aparato en cuestión cheques en blanco para desarrollar su proyecto.

Bombas atómicas, solución a casi todos los problemas
Tal vez sea una reminiscencia de la época de la Guerra Fría, pero el uso de armamento nuclear con fines nobles es una constante en el cine de catástrofes. Ya sea para reactivar el Sol, para hacer rotar de nuevo el núcleode la tierra o para destruir asteroides, tener un buen puñado de bombas de hidrógeno a la larga siempre es beneficioso para la humanidad, así que dejad de quejaros, ¡jipis!


La omnipresencia, cualidad imprescindible del héroe

Advirtió del peligro al principio de la película, consiguió llegar hasta el presidente y resolvió la situación con su ex mujer, pero aún así, al protagonista aún le sobra tiempo para emprender más acciones nobles en cualquier punto donde alguien las esté pasando canutas. Lo mismo detiene la lava de un volcán que salva a un niño de la grieta de un terremoto que arregla el bote sifónico, y todo sin importarle el tiempo, la distancia ni su propia vida. ¡Este tío es un partidazo!

Fuente: Cinemanía

 



viernes, 28 de septiembre de 2012

“Alicia toma setas” afirmó con picardía Grace Slick


“White Rabbit” (1967) Jefferson Airplane

Las canciones de jazz y blues venían incluyendo alusiones a las drogas desde hacía tiempo, pero cuando en la década de los 60 empezó a sospecharse que las letras de artistas con seguidores mucho más jóvenes también lo hacían, se desató el infierno.

Canciones tan inocentes como”Puff The Magic Dragon” se analizaron con lupa por posibles mensajes escondidos. El tema “Eight Miles Hight”, de The Byrds, se censuró, aunque sólo hablaba del vuelo de un avión. El tema “My Friend Jack”, de The Smoke, lanzado en 1967, hizo más méritos para ser blanco de inspecciones, y la BBC la prohibió por la frase “My friend Jack eats sugar lumps” que hacía referencia a una forma de consumir LSD. Lo mismo le ocurrió a “Lucy In The Sky With Diamonds” de los Beatles, porque su titulo podía reducirse al acrónico LSD. No obstante, lo que realmente llevó a esta caza de brujas fue la admisión por parte de McCarthy de que consumía ácido.

Curiosamente, cuando el tema “White Rabbit” de Jefferson Airplane , entró en la lista de éxitos de Estados Unidos el 1 julio de 1967, sus alusiones al LSD (“una pastilla te hace más grande y una pastilla te hace pequeño” eran evidentes, pero no se censuró. Probablemente esto se debió a que todas las referencias de su letra procedían directamente del popular clásico infantil Alicia en el País de las Maravillas: todo lo que se cantaba en “White Rabbit” también se leía a millones de niños.

Fuente: 100 años de música